La relación entre Pármeno y Celestina está cambiando durante toda la obra.
Primero, él es su adversario. Pármeno
había conocido a Celestina cuando era niño – su madre era una amiga de ella,
y luego él le había servido (11). No
obstante, Pármeno no quiere ayudar a Celestina porque él es muy leal a su amo,
Calisto, y le dice así: “‘No sé qué haga, perplejo estoy.
Por una parte, téngote por madre; por otra, a Calisto por amo. Riqueza
deseo, pero quien torpemente sube a lo alto, más aína cae que subió.
No querría bienes mal ganados’” (16).
Después de ser convencido por Celestina de apoyar su plan – a él le
gusta su propósito de recompensa: más que nada Celestina le dará Areúsa –
Pármeno se hace su cohorte (17). Al
fin, Pármeno es su asesino – no es leal a ella, sino a su deseo de obtener
parte de la recompensa que Calisto le había dado a Celestina.
Con Sempronio, él entra la casa de Celestina y, cuando descubren que
ella no va a darles lo que había prometido, la matan - con Pármeno gritando
“‘¡Muera, muera! De los
enemigos, los menos’” (33). Qué
transformación en la relación, ¿no?
Aunque la obra,
La Celestina, fue en ocasiones difícil
de comprender, debido al castellano antiguo, pude entenderla y darme cuenta de
como después de tantos siglos aún se puede ver representada ésta trágica
historia. Dentro de la obra, Pármeno fue el personaje que más me interesó,
debido a que al principio simbolizaba el bien, y buscaba alejarse del mal,
representado por Sempronio. Cada uno de los personajes son muy importantes y
interesantes, sin embargo algo particular de Pármeno es su relación con
Celestina desde su infancia. Uno se puede dar cuenta que debido a la relación
de su madre con la alcahueta (maestra y alumna), Pármeno conocía de cerca el
daño que causaban las malas acciones, lo que le permitió identificar desde muy
chico el camino del mal y del bien, buscando permanecer siempre en este último.
De acuerdo con la obra, algunas personas de la sociedad buscaban alejarse de
este camino, tal y como Sempronio, Celestina y sus pupilas lo hicieron.
Uno puede ver desde el comienzo de la obra, la continua batalla entre el
bien y el mal, representada en la vida y acciones de los personajes. En el caso
de Pármeno, el mal gana la batalla, logrando romper su espíritu y sus acciones.
Esto se debe a la humillación que recibe por parte de Calisto, al momento de
intentar advertirle del peligro que existe al pedir la ayuda de Celestina y
Sempronio, y utilizar a Calisto como fuente de riquezas y por último por su
ciego amor hacia Areusa. Cerca del final de la obra se puede ver a un Pármeno
diferente, egoísta, corrupto, al momento que está junto con Sempronio,
asesinan a Celestina debido a la avaricia que provoca en cada uno de ellos el
poseer una cadena de oro. Sin embargo como es constante en la obra, el mal
siempre es castigado y se ve al momento de ser capturados (Sempronio y Pármeno)
y castigados por sus acciones.
En mi opinión La Celestina nos
muestra cómo la sociedad continuamente pone a prueba nuestros valores en
diferentes situaciones y con diferentes personas, sin embargo es nuestra decisión
ser Pármeno o no serlo.
Amber
Cabral