10) Explique unas de las características del romanticismo que encontramos en Don Juan Tenorio. Dé ejemplos o citas del texto

Jessica Buchner  

Una característica del romanticismo es el uso de lugares misteriosos, sagrados, o solitarios.  En Don Juan Tenorio, hay unos ejemplos de tales lugares.  Doña Inés vive en un convento, y unas escenas toman lugar allí.  Luego en la obra, Don Juan regresa a la casa de su  familia, y se da cuenta de que es convertida en panteón. Los cementerios y otros lugares solitarios y abandonados son símbolos mejores del  romanticismo, y casi toda la segunda parte de la obra toma lugar en el panteón de Don Diego.  El romanticismo también destaca la  libertad.  De veras, Don Juan demuestra su libertad personal con todas sus acciones, muchas veces de manera egoísta, como en su tratamiento de la mayoría de las mujeres.  También, dos veces en la obra Don Juan gana una llave para entrar en lugares en los que él no debe estar. La llave es símbolo de la libertad.  

Si hablamos de los personajes del romanticismo, a menudo el origen del protagonista es noble, en este caso la familia Tenorio, y la mujer inocente y fiel reúne todas las virtudes físicas y 

espirituales.  Doña Inés iba a ser monja, y trata de proteger su castidad de Don Juan.  De hecho, aún la sombra de Doña Inés puede salvar el alma de Don Juan con su fe en Díos:  

“de mi alma con la amargura  

purifiqué su alma impura”.  

Y así la obra termina con la salvación de Don Juan por amor.  

 

Kristen Klotz  

En la penúltima escena de Don Juan Tenorio (Escena III), si sólo enfocamos en las palabras de la siguiente cita, podemos ver las características muy, muy románticas de la época:

“Las flores se abren y dan paso a varios angelitos, que rodean a doña Inés y a don Juan, derramando sobre ellos flores y perfumes, y al son de una música dulce y lejana, se ilumina el teatro con luz de aurora.  Doña Inés cae sobre un lecho de flores, que quedara a la vista, en lugar de su tumba, que desaparece.” 

La descripción en esta cita se hace una pintura con palabras.  La imagen, característicamente romántica, se enfoca en el individuo y, más específicamente, en la de doña Inés y la de don Juan.  También, la pintura de los angelitos que rodean a doña Inés y a don Juan, la música, y las flores son una pintura muy exótica y extravagante.

            En la última escena de Don Juan Tenorio, esta imágen con palabras sigue, pero con aunque más dramatización:

“Cae don Juan a los pies de doña Inés, y mueren ambos.  De sus bocas salen sus almas representadas en dos brillantes llamas, que se pierden al son de la música.  Cae el telón.”

La imagen de las almas saliendo de las bocas es una vista muy contra la d la razón y se enfoca en el corazón y la libertad del alma.  El individuo, otra vez, tiene el enfoque y se puede ver la tendencia liberal y rebelde.

 

Katie Vos  

            Un tema del romanticismo que está presente en Don Juan Tenorio es la exaltación de la libertad total. En la literatura romántica, el hombre ejerce su derecho a la libertad total en contra  las leyes del gobierno. El primer acto contiene un buen ejemplo de esto. Don Luis y Don Juan están en una hostería para decidir quién gana su apuesta de los más hombres matados y las más mujeres seducidas. Obviamente, matar a un hombre está contra de la ley de España. A ellos no les importan las leyes, solo quieren hacer lo que quieran. La ley los captura al final del acto cuando “las rondas se llevan a don Juan y don Luis” (p 336).

            Otro tema del romanticismo que encontramos en Don Juan Tenorio es el amor idealizado. Este tema se presenta en Doña Inés de Ulloa, la novia comprometida de don Juan Tenorio. Después de matar a don Gonzalo y a don Luis, don Juan se huye del país. Regresa cinco años más tarde para descubrir que doña Inés ha muerto también. La fantasma de doña Inés regresa para decirle estas palabras importantes a don Juan,

            “Yo a Dios mi alma ofrecí en precio de tu alma impura,

            y Dios, al ver la ternura con que te amaba mi afán, me dijo:

            ‘Espera a don Juan en tu misma sepultura’. Y pues quieres

            ser tan fiel a un amor de Satanás con don Juan te salvarás

            o te perderás con él” (p 398).

Ella le ofrece su alma pura a Dios para salvar la vida de su amante, don Juan. En el final de la obra, don Juan escoge bien su destino y doña Inés regresa para decirle, “Heme ya aquí, don Juan; mi mano asegura esta mano que a la altura tendió tu contrito afán, y Dios perdona a don Juan al pie de mi sepultura” (p 420). Ellos suben juntos para el cielo.

   Un tema final del romanticismo que está en Don Juan Tenorio es lo lejano y lo exótico. Cuando don Juan y don Luis se están jactando de sus conquistas, ambos hombres hablan de lugares extraños y exóticos. Don Juan habla de Francia, Italia, y Roma (p 326). Don Luis habla de Flandes, Francia, y París (p 328-29).  Incluyen los lugares lejos de España en sus presunciones para alargarlas.