11) ¿Cuáles son las características del realismo de Torquemada en la hoguera? Dé tres ejemplos de la obra.
Lauren
Mishler
Hay
muchas características realistas en la obra de Benito Pérez Galdós, “Torquemada
en la Hoguera”. Una de éstas es
la descripción, en mucha detalle, de la vida cotidiana.
Uno de los primeros párrafos ejemplifica esta característica muy bien
por la descripción larga de cuando Torquemada compró una casa.
La descripción continúa por 23 líneas y ofrece detalles del barrio y
los eventos corrientes. Estas
detalles de los eventos corrientes también ejemplifica otra característica del
realismo que es poner el cuento en un tiempo bien definido y describir el
momento histórico lo hace bien. Otra
característica del realismo muy importante que vemos en la obra de Galdós es
que el diálogo es muy importante. El
diálogo en la obra de Galdós muchas veces sustituye por una descripción de un
personaje. El realismo quiere
representar los personajes para que ellos nos cuenten realmente como son.
El diálogo es un importante método de hacer esto como vemos cuando
Torquemada está hablando a los inquilinos y dice "no me importa un rábano
que no me paguéis hoy" y después dice que lo hace "para que veas lo
bueno que soy." Esta pequeñita
parte del diálogo nos muestra cómo es Torquemada por sus propias palabras.
Katie Van Huis
Un aspecto del realismo en la obra es la presentación de problemas sociales
de la época. Galdós describe a
Torquemada como alguien que comparte el sentimiento de la segunda mitad del
siglo XIX, por ejemplo - que él “casi ha hecho una religión de las
materialidades decorosas de la existencia” (p.446, ll. 6, 7).
Además del materialismo, había el problema en la sociedad de las
enfermedades graves, como el “meningitis” que tiene Valentín (p.459, ll.
46-53) y la enfermedad desconocida que tiene Martín (467).
El segundo aspecto del realismo es las descripciones detalladas que hacen
hincapié en elementos individualizados. La
hija, Rufinita, por ejemplo, es descrita por Galdós en once líneas (p. 445,
ll. 91-102); la vieja tía Roma recibe una descripción de veinte líneas (p.
461, ll. 5-25). Y finalmente, el
tercer elemento del realismo es el narrador que pretende permitirle al lector un
papel activo en la obra. Él dice,
cuando explica la muerte de doña
Silvia: “Perdónenme mis lectores si les doy la noticia sin la preparación
conveniente”, como si sus lectores pudieran realmente relacionarse con él (p.
444, ll.58-62).
Casey Boehm
Por
todo la novela, "Torquemada en la hoguera", hay varios ejemplos del
realismo. Para empezar, el narrador pretende permitir al lector un papel activo
al juzgar personajes y acciones. En la página 443, el segundo párrafo, el
narrador dice,"Ay de mis buenos, lectores si conocen al implacable fogonero
de vidas y haciendas por tratos de otra clase, no tan sin malicia, no tan
desinteresados como estas inocentes relaciones entre narrador y lector!"
Aquí
hay una creación de la autoridad, y por eso, podemos creer en lo que dice el
narrador. Él es un testigo de lo que pasa y también es omnisciente, o sea,
sabe todos los sentimientos y pensamientos de cada personaje de la novela.
El segundo ejemplo del realismo en la novela está en la página 478, en
el último párrafo. Dice, "Yo hago lo que me da mi santísima, so
mamarracho, vieja más vieja que la Biblia." Hay una configuración del
personaje dentro de la sociedad, y además en la clase social de cada persona.
Ya que son de las clases medias y altas, ellos usan el lenguaje coloquial como
forma informal de hablar con amigos.
Por fin, hay una observación de la realidad cotidiana en la página 460,
en el primer párrafo. Dice, "¡Vaya si eran bonitas las estrellas! Las había
chicas, medianas y grandes; algo así como pesetas, medios duros y duros."
El
narrador observa y describe objetivamente la sociedad de la época. Todos tienen
interés en el dinero, y siempre quieren parecer como son de la clase alta.
Katie
Vos
Hay
muchos ejemplos de las características del realismo de “Torquemada en la
hoguera.” La primera es la presencia de personajes que son individuos, tipos
representativos. Galdós escribe, “Mis amigos conocen ya, por lo que de él se
me antojó referirles, a D. Francisco Torquemada, a quien algunos historiadores
inéditos de estos tiempos llaman Torquemada el Peor.” (p 443, 9-11) Sigue en
describir la vida muy individualista de Torquemada y su personalidad. “Es
Torquemada el habilitado de aquel infierno en que fenecen desnudos y fritos los
deudores.” (16-17)
Otro
ejemplo de las características del realismo en “Torquemada en la hoguera”
es el narrador omnisciente. Un narrador omnisciente ya sabe todo del pasado,
presente, y futuro. Empieza el narrador con la frase, “Voy a cantar cómo fue
al quemadero el inhumano que tantas vidas infelices consumió en llamas” (p
443, 1-2). El narrador está presente con Torquemada y otros personajes; son
contemporáneos.
Un
ejemplo final del realismo en “Torquemada en la hoguera” es el espacio
urbano. Torquemada y su familia viven en la ciudad. En capítulo tres, dice Galdós,
“… y que hasta ahora no menté para nada: un D. José Bailón, que iba todas
las noches a la casa de nuestro D. Francisco a jugar con él la partida de damas
o de mus…” (p 450, 5-6). Es evidente que viven en un espacio urbano porque
se reúnen cada día y la gente del campo no puede hacerlo a causa de la larga
distancia entre las casas.
Kristen Klotz
Una de las características del realismo de Torquemada en la hoguera es la configuración del personaje dentro
de la sociedad. Podemos ver que el
personaje (o, el comportamiento) de Torquemada cambia en circunstancias
diferentes como en el siguiente ejemplo en la obra:
Eso que dicen que no he hecho bien a nadie, es mentira.
Que
Me lo prueban…porque no basta decirlo.
Torquemada
comporta más o menos con justicia y amabilidad con otras personas en la
sociedad (por un tiempo corto) pero sabemos que sus acciones no son sinceras.
Otro ejemplo del realismo es que hay muchísima detalle y descripción en
toda la obra. De hecho, para una
obra tan larga, la trama es muy sencilla. La
descripción enfoca en los elementos de los personajes y sus acciones, como en
el siguiente ejemplo:
Aunque tarde le acompañaron a un rato Bailón, el carcinero de abajo, el
sastre del principal y el fotógrafo…
Finalmente, el dialogo en la obra cobra mucha importancia, una característica
del realismo. En la siguiente
ejemplo del diálogo, Torquemada dice una de las líneas más importantes en la
obra. Sin esta parte del diálogo,
el lector no sabría por qué Torquemada va a tomar sus acciones que siguen:
He faltado a la humanidad, y a esa muy tal y cual me las cobra ahora con los
réditos atrasados…”
Sin esta parte
del diálogo, el lector no sabría por qué Torquemada decidió tomar sus
acciones amigables.